La investigación sobre la muerte de la Princesa Diana fue accidental y que no estaba embarazada al momento de su muerte. Según los investigadores no hubo complot en esta muerte y que solo se debió a la alta velocidad y al estado de embriaguez del chofer.
En cambio el padre del novio de la Princesa no acepta los argumentos de esta investigación y continúa clamando que el choque fue provocado.
La investigación tuvo un costo total de unos tres millones de euros, y el caso será enviado a juicio para que en la justicia se de por terminado el proceso investigativo.